martes, 4 de diciembre de 2012

EL ORIGEN DE LA NAVIDAD Séptima parte

EL ORIGEN DE LA NAVIDAD Séptima parte

“Y sabréis que yo soy JEHOVA cuando sus muertos estén en medio de sus ídolos, en derredor de sus altares, sobre todo collado alto, en todas las cumbres de los montes, debajo de todo ÁRBOL FRONDOSO y debajo de toda encina espesa. Lugares donde ofrecieron incieso a todos sus ídolos”. Ezequiel 6:13.

“Y Judá hizo lo malo ante los ojos de Jehová y le enojaron más que todo lo que sus padres habían hecho en sus pecados que cometieron. Porque ellos también se edificaron lugares altos, estatuas e imágenes de Asera, en todo collado alto y debajo de todo ARBOL FRONDOSO”. 1ª. Reyes 14:22-24.

La Biblia tiene muchísimas referencias en cuanto a las prácticas de cultos babilónicos aprendidas por los israelíes y que Dios les reprochaba. Hoy la mayoría de la gente sigue la tradición de festejar la navidad con arbolitos adornados….también la ignorancia es pecado ante los ojos de Dios…

Hoy la mayoría de la gente sigue la TRADICIÓN de festejar la navidad con arbolitos adornados sin saber que en realidad Jesús no nació el 25 de diciembre, quien nació el 25 de diciembre fue el dios sol: Nimrod reencarnado en Tammuz, el hijo de Semiramis. Los árboles de navidad por siglos han sido adornados con bolas brillantes que en el principio eran de material de oro y plata como símbolo del SOL. Hoy las conocemos como ESFERAS. Las esferas representan al dios sol. Hoy la Mercadotecnia ha hecho que existan muchos tipos de árboles y esferas.

Hablar de Nimrod, Semiramis y Tammuz, necesita mucho espacio para irlos desenmascarando. A través de los años han adoptado infinidad de nombres en las diversas culturas de los países, también la Iglesia Universal, sigue adorando a la REINA DEL CIELO y a su hijo Tammuz, títulos que le adjudicaron a María y a Jesucristo.

La Biblia, Palabra de Dios, relata que hace muchos, pero muchos años antes de que Jesús viniera a nacer en este mundo, por obra del Espíritu Santo a través de María, ya existía la REINA DEL CIELO. La REINA DEL CIELO es el título con el que se autoproclamó SEMIRAMIS. En Jeremías 7:16-20, la Biblia habla sobre la ingratitud de Israel por haberse olvidado del verdadero Dios y adorar a la Reina del Cielo:

“Tu Jeremías, no ores por este pueblo, no me ruegues ni me supliques por ellos. No me insistas, porque NO TE ESCUCHARÉ. ¿No ves lo que ellos hacen en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén?. Los hijos recogen la leña, los padres encienden el fuego y las mujeres preparan la masa para hacer tortas y ofrecerlas a la diosa que llaman REINA DEL CIELO…”

El culto a la REINA del CIELO era algo que Dios rechazaba y en lo que no estaba de acuerdo, incluso desde la salida del pueblo israelita del país de Egipto, Dios se los había advertido, les había dicho que los sacaba de la esclavitud y los llevaría a la Tierra Prometida, la tierra que fluye leche y miel, pero que por favor, no aprendieran las costumbres y las abominaciones de los pueblos paganos, ya que desde esas épocas existía el culto satánico fundado por Nimrod y Semiramis en Babilonia. Deuteronomio 18:9-14; Jeremías 7:30 al Capítulo 8:3.

En el Libro de Jeremías capítulo 44, explica la Apostasía del Pueblo de Israel con la adoración a la Reina del Cielo, la virgen falsa de Satanás quien dio a luz y proclamó que Nimrod había reencarnado en su hijo Tammuz. Ella se convirtió en diosa con muchos nombres como Baalti, Gran Diosa Madre, Mediadora, Madre de la Humanidad, Astarté, Isis, Venus, Afrodita, Diana, etc. Con el paso del tiempo en muchas naciones fueron apareciendo monumentos dedicados a la diosa y su hijo: Devaki y Crishna; Isis y Horus; Indrani y el Niño, etc. Porque cuando el pueblo de Babilonia se dispersó por varias regiones de la tierra, llevaron consigo el culto de la madre y el niño. Satanás había logrado establecer su propia y fatal religión mucho antes de que Jesús naciera. El mundo ya estaba en tinieblas.

Aún Tíbet, China y Japón, los misioneros jesuitas se asombraron de encontrar la contraparte de la virgen y el niño que tan devotamente se adoraba en la Roma Papal. Hay constancia de que aún en África, la Gran Madre y el Niño recibían honores de divinidad. A nivel mundial el culto era tan fuerte entre los paganos que no querían abandonar a la diosa madre.

La historia de Semiramis y su hijo Tammuz era ampliamente conocida en la antigua Babilonia y se desarrolló en un culto bien establecido, el culto de la madre y el hijo. Numerosos monumentos de Babilonia muestran a la diosa madre Semiramis con su hijo Tammuz en sus brazos. Cuando los hijos de Israel cayeron en Apostasía, ellos también se descarriaron con este culto de la diosa madre….CONTINUARÁ…
fuente            >>Octava parte.

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